Llevo toda la semana intentando terminar de escribir esta entrada y hoy me he encontrado la de miamigaPipin sobre el mismo tema, así que voy a terminarla antes de que se pase de fecha.
Como es habitual en este blog, la cosa va numerada para agilizar la escritura y lectura:
- La JMJ es un evento que merece el mismo respeto que el Orgullo Gay, la Maratón Popular de Madrid, el Día de la Bicicleta, el Día de la Hispanidad (incluyendo el festival VivAmérica), las fiestas populares de cada barrio o la Noche en Blanco.
- El número de visitantes indica su importancia a nivel nacional e internacional y está en juego la imagen de nuestra ciudad y nuestro país. Es un evento de gran importancia y debemos esforzarnos (todos) en que sea un éxito porque es publicidad positiva para todos.
- Igualmente, semejante participación indica que es importante para muchas personas. Muchísimas más que votantes de determinados partidos, aficionados a cualquier equipo de fútbol o de jugadores de baloncesto federados aquí. Muchísimas más que los seguidores de cualquier grupo musical o asistentes a cualquier festival de música.
- 1,5 millones de visitantes, son muchos visitantes y generan molestias, muchas molestias. Pero son las mismas molestias que provoca cualquier otro evento de la misma magnitud.
- 1,5 millones de visitantes generan gastos, y también beneficios. Los gastos que tanto importan a los indignantes, ateos y demás personajes se dividen en dos: gastos derivados de una visita oficial y gastos de organización. Los primeros deben ser asumidos por el Estado al igual que se asumirían los gastos derivados de una visita de Fidel Castro o Hugo Chávez a las Fiestas del PCE en la Casa de Campo. Los segundos están subvencionados en gran parte por los espónsores y los propios hogares de acogida, además de la aportación económica de los propios peregrinos.
- 1,5 millones de visitantes gastan dinero, mucho dinero, cada día en el país que visitan. Sin contar los vales de comida, pagados por los peregrinos antes de llegar (y que son beneficios aquí), si calculamos que cada uno consume como mínimo 1 café y 2 refrescos cada día, obtenemos un consumo mínimo de 4 millones de euros cada día.
- Como suponemos que además de algún helado y algún paquete de golosinas, comprarán algún regalito y alguna camiseta, entiendo que el consumo diario será bastante más alto y los beneficios para los comercios muy interesantes, mucho más que los generados por los indignantes en su acampada.
- Además, las estadísticas indican que los peregrinos pasarán en Las Batuecas una media de 9 días porque aprovecharán la ocasión de visitar nuestro país. Esto es, más o menos según indica el IET, un 3% del turismo anual. En un año de crisis, esto puede ser muy importante.
- Los valores y el mensaje de este evento, que no son exclusivamente para los participantes. Si cualquier indignante se molesta en leer el discurso del Papa a su llegada a Barajas, encontrará muchas reivindicaciones idénticas a las del 15-M.
- La calidad humana y el civismo demostrado por sus participantes merecen un reconocimiento. Sirva como ejemplo la misma plaza que amanece cada sábado y domingo llena de basura por obra y gracia de los jóvenes visitantes de una famosa discoteca, el miércoles apareció limpia después de un concierto lleno de peregrinos. O los mismos trenes y metros que fines de semana y jornadas de fútbol se llenan de suciedad y pestilentes olores, no terminan estas jornadas tan maltratados.
Por lo tanto, son absurdos los mensajes de indocumentados que no distinguen el Código Civil del Penal, o confunden Nunciatura de Anunciatura (porque seguramente no saben qué es), o desconocen el significado exacto de la palabra laico y la usan incorrectamente.
Son absurdas las manifestaciones y declaraciones de viejunos con ideas presocráticas, jóvenes con ideas aún más antiguas e infundadas que sólo hacen el ridículo. Y, por supuesto, están en su derecho de manifestarse siempre y cuando cumplan la obligación de respetar a los demás (especialmente al mobiliario urbano) y la ley (que obliga a seguir unas normas a todos).
Son absurdas las manifestaciones y declaraciones de viejunos con ideas presocráticas, jóvenes con ideas aún más antiguas e infundadas que sólo hacen el ridículo. Y, por supuesto, están en su derecho de manifestarse siempre y cuando cumplan la obligación de respetar a los demás (especialmente al mobiliario urbano) y la ley (que obliga a seguir unas normas a todos).
Me fastidia ver cómo el verdadero mensaje se diluye por culpa de estas disputas, pero en España se hace así. Porque aquí siempre tendremos a algunos gritando contra un evento que desconocen totalmente y nunca han vivido, algo muy triste.
Para mí, la JMJ es un evento interesante, rico, divertido, animado, sano y que espero se repita muchas veces. Me encanta ver el ambiente que se vive entre los peregrinos y me anima saber que hay jóvenes preocupados por algo más que política, dinero, iphones y borracheras de fin de semana.
ACTUALIZACIÓN.
El tema del uso de lugares públicos viene dado por un acuerdo entre organizadores y gobierno central. Que no critiquen a la Comunidad de Madrid ni al Ayuntamiento porque ha orden viene del Gobierno Central. Estemos o no de acuerdo, la Iglesia y el Estado de Las Batuecas tienen un acuerdo porque la Iglesia atiende muchísmas necesidades que el Gobierno no podría asumir y mantiene una relación bilateral con múltiples acuerdos, al igual que se mantienen relaciones con otras empresas y organismos. La Iglesia no es una excepción.
¿Por qué se ceden centros públicos para este evento? Por el mismo motivo que se ceden instalaciones a sindicatos y otros organismos. No es la primera vez que se ceden instalaciones públicas para eventos. Recuerdo una marcha de agricultores que usaba polideportivos para alojarse y nadie se quejó.
PÚBLICO significa que no es de uso privativo y, cumpliendo con la normativa y obligaciones, cualquier organización puede solicitar el uso de las mismas instalaciones (otra cosa es que tu ONG o Asociación Cultural no llegue a 10 afiliados y te digan que no). En ocasiones la Cruz Roja usa polideportivos para alojar inmigrantes antes de su repatriación o para su cuidado a su llegada a España en patera.
ACTUALIZACIÓN.
El tema del uso de lugares públicos viene dado por un acuerdo entre organizadores y gobierno central. Que no critiquen a la Comunidad de Madrid ni al Ayuntamiento porque ha orden viene del Gobierno Central. Estemos o no de acuerdo, la Iglesia y el Estado de Las Batuecas tienen un acuerdo porque la Iglesia atiende muchísmas necesidades que el Gobierno no podría asumir y mantiene una relación bilateral con múltiples acuerdos, al igual que se mantienen relaciones con otras empresas y organismos. La Iglesia no es una excepción.
¿Por qué se ceden centros públicos para este evento? Por el mismo motivo que se ceden instalaciones a sindicatos y otros organismos. No es la primera vez que se ceden instalaciones públicas para eventos. Recuerdo una marcha de agricultores que usaba polideportivos para alojarse y nadie se quejó.
PÚBLICO significa que no es de uso privativo y, cumpliendo con la normativa y obligaciones, cualquier organización puede solicitar el uso de las mismas instalaciones (otra cosa es que tu ONG o Asociación Cultural no llegue a 10 afiliados y te digan que no). En ocasiones la Cruz Roja usa polideportivos para alojar inmigrantes antes de su repatriación o para su cuidado a su llegada a España en patera.




