Lunes. Día chungo... Sales de casa y te intentan tomar el pelo unos niñatos en el metro. Afortunadamente les pones en su sitio.
Martes. Llegas a tarde a trabajar porque los jardineros de Madrid han decidido manifestarse destrozando las flores de todos... y que están bajo su cuidado.
Miércoles. Una muy mala persona, muy mentirosa y peor gestor, anuncia recortes que negó hace 7 días. Me parece de chiste su actuación.
Jueves. Cortan muchas calles a la espera de la salvajada de cientos de parados y anormales que se lanzan a la calle para molestar a los que estamos trabajando, queremos ir a casa a descansar y al día siguiente queremos (sí, queremos y tenemos que) trabajar. Me alegro por el equipo vencedor, pero estoy muy cansado de horteradas y tonterías a costa de todos.
Viernes. Me entero de la falta de criterio de "profesionales de prestigio" (sí, con comillas) y de su vergonzosa actuación y pésimo ejemplo. Como no es la primera vez que veo a ese periodista hacer el mamarracho, le culpo a él directamente del espectáculo y le considero un sinvergüenza muy poco caritativo.