10 jul 2009

Qué bien se vive cuando se vive bien.

He comenzado una nueva actividad laboral. Es extraño por muchos motivos. Primero porque es una actividad laboral fuera de mi entorno habitual. Tan fuera que me he ido a otra ciudad y no tiene nada que ver con pititas y viejunos. Todo aderezado de playa, sol y mar. Hasta he perdido algo de peso y el efecto fresa y nata me hace más atractivo, si cabe.

Aunque temporal, la experiencia está siendo positiva. Mi madre se sentía incómoda por las condiciones en las que me iba. Algunos de vosotros también teníais vuestras dudas. Tampoco yo lo tenía muy claro, pero decidí seguir los pasos de Jim Carrey en “Yes man” y decir que sí incondicionalmente. Curiosamente esto es totalmente opuesto a las directivas de los consejos de mis amigos de "Aprende a decir NO".

Ya ha pasado la primera semana. Mi compañera de piso es agradable y las condiciones laborales son mucho más que satisfactorias. No tengo muy claro lo que saldrá de aquí ni si las cosas seguirán tan positivas, pero seguiremos adelante.

Literalmente a 300 km/h recorro España escribiendo estas líneas con un montón de cosas en la cabeza. Demasiadas preguntas. A veces la vida va más deprisa que nosotros. No sé si me falta algo que perdí, o, como dice la canción, todavía no he encontrado lo que buscaba, o no sé lo que busco, o no busco donde debo. No lo sé.

Para los freaks amantes de mis peripecias, en la próxima entrega explicaré cómo perder un tren por dos minutos tras salir con quince minutos de tiempo extra y encontrar en mi camino dos accidentes de tráfico. No os lo perdáis.

3 jul 2009

We will rock you.

Estos días estoy escuchando el musical basado en las canciones de Queen. Una especie de revisión de Farenheit 451 que cuenta la historia de un mundo donde una gran multinacional persigue y encarcela a los músicos para hacerse con el control de la música del mundo.

Dicen los analistas políticos que hoy en día Eisenhover, Truman o el mismísimo Kennedy no ganarían unas elecciones (ay, Mariano ¿en qué piensas?). ¿Tendríamos hoy Flauta mágica o Barbero de Sevilla si los criterios estéticos y morales de entonces hubieran sido los de ahora? ¿Habrían llegado hasta nosotros la 9ª de Beethoven si los criterios musicales de entonces fueran los de hoy en día?

Después de ver las noticias, mi angustia ha crecido. Gentuza que lo único que ha hecho en su vida es una mierda y se está haciendo rico a costa del trabajo de otros. Otros que llaman música al bochornoso espectáculo que ofrecen en Tele5.

Is this the world we created? Se preguntaban los componentes del grupo inglés.

Si las cosas fueran como hoy en día, el tuerto, el bisojo, Hagrid y el pelanas no habrían sacado ningún disco, salido en la SuperPop, grabado ningún video para la Mtv, ni grabado esta maravillosa canción y, me temo, sólo tendríamos triunfitos y paulinas.

PD. ¿No hay ningún artista con un poco de decencia (o vergüenza) que quite de su puesto a Bautista? O al menos que critique semejante dislate.