1 abr. 2011

Por qué no apoyo a #nolesvotes.

Desde la firma de la famosa Ley de Desarrollo Sostenible o Ley Sinde, internautas de España están haciendo una campaña llamada #nolesvotes contra aquellos partidos políticos que apoyaron aquella ley. No digo que no tengan razón, pero su movimiento en España no es lógico porque aquí no existe la conciencia política y cívica que hay en los países nórdicos.

No apoyo su campaña porque en España sólo logrará empeorar las cosas ya que no existe una verdadera cultura democrática. En España sólo quiere votar un tipo de ciudadano. Sólo este tipo de ciudadano medita y modifica el voto. Los demás sólo irán a votar a partidos políticamente correctos, de izquierdas o nacionalistas. Con una participación superior al 60%, nunca ganará un partido de derechas. Y, cuidado, que he simplificado hablando de derechas e izquierdas. Si añadimos nacionalismos, grupo mixto y tenemos en cuenta el sistema D'Hondt, la cosa se complica algo más.

Con todo ello no quiero apoyar a ninguna candidatura. Para mí, la solución sólo pasa por crear un ambiente político inteligente en el que el debate y la crítica estén presentes. Y eso nos obliga a todos a ser más comedidos con nuestros comentarios. Crear un ambiente de crítica y diálogo, sin acaloramientos, sin expresiones ni opiniones obcecadas.

No me vale declararse democrático y liberal, decir que Zapatero te ha defraudado y luego afirmar categóricamente: "Aznar es el ser más despreciable sobre la faz de la Tierra". Pues hombre, no he cenado con este señor, pero no me parece digno de tal elogio. El principio de todo está en aceptar otras ideas y valorar lo que nos pueden ofrecer.

Y no estoy hablando de pobres ancianas cuyos maridos fueron fusilados por uno y otro bando en la Guerra Civil y nunca votarán "a los otros". Ni al voto cautivo de poblaciones subvencionadas, aterrorizadas o coartadas. Me estoy refiriendo a las tradicionales Marujas y Pacos, y a sus hijos Maruchitas y Francisco Javieres; me refiero a los poligoneros Vanessas, Christophers, Jennis, Jonnis y demás fauna ibérica, que votan sin entender demasiado bien lo que significa la política, bajo la recomendación de sus ídolos y de las modas.

Todos estos incautos están envenenados por una serie de hipócritas, mentirosos, engañabobos y tontos personajes que se hacen llamar artistas y se proclaman gente de cultura, cuando no son más que veneno que cada día confunde más a aquellos que les escuchan.

Por culpa de estos hipócritas, que continúan levantando el puño y cantando himnos de sistemas de gobierno hundidos y abandonados, aún seguimos peleando y matándonos en las calles por motivos políticos, mientras que los verdaderos problemas no son denunciados ni resueltos.

Sí, he dicho hipócritas. Y añado miserables, falsos, egoistas y mentirosos porque:
  • Cuba es una dictadura, Castro un ladrón y un asesino. No entiendo el apoyo de estas personas al régimen castrista, y ya que tanto les gusta el paraíso comunista, podrían irse a vivir allí para siempre.
  • Chaves es un gorila escolarizado que nada bueno hará por su país. No entiendo el apoyo de nuestro gobierno y artistas a semejante individuo.
  • Morales es un tonto a las tres que llegó a presidente gracias a proclamas como la del pollo. No entiendo como ninguna asociación de gays y lesbianas no hizo declaraciones contra este señor por considerar la homosexualidad una enfermedad.
  • Venir a apoyar partidos de carácter Socialista/Comunista cuando vives en un país 100% capitalista. No entiendo que evadiendo impuestos y pagando servicios hospitalarios privados en clínicas de superlujo vengan a decirnos lo que tenemos que votar aquí.
  • La guerra es la guerra. No entiendo que alguien pueda encabezar una manifestación contra la guerra según quien gobierne y, mucho menos, que quien representa a España y dirije la operación se declarase antimilitar y nacionalista.
  • Defender a quien se ha equivocado manifestándose en su apoyo. No entiendo que los delitos sólo se consideren cuando los hacen los demás.
  • Apoyar la igualdad de sexos significa considerar a todos iguales atendiendo a nuestras diferencias. No entiendo que las mujeres no consideren humillante saber que se reconoce más su sexo que su trabajo y valía profesional.
  • Siempre se ataca al Catolicismo, pero nadie critica el machismo islamista, el sectarismo evangelista o  las costumbres hidúes. No entiendo el motivo para perseguir a la religión con mayor número de asociaciones de colaboración y ayuda humanitaria.
  • Las medidas anticrisis tomadas son todas absurdas, empezando por los planes de desarrollo sostenible y terminando con las medidas de reducción del consumo energético. No entiendo como semejante grupo de chorradas puedan ser declaradas útiles y que sus responsables sean ministros de un país medio normal.
  • Todo lo solucionan bajando el sueldo a los funcionarios, pero aumentan las subvenciones para los sindicatos, de modo que el sueldo a los sindicalistas sube. No entiendo como los funcionarios no se declaran en huelga sabiendo que sus compañeros sindicalistas cobran más y no se ven afectados por las rebajas salariales.
  • Sabiendo (científicamente demostrado)  que los medicamentos abortivos son contraproducentes, se sigue apoyando la campaña de distribución libre (que sólo ha conseguido aumentar su consumo). No entiendo cómo gente tan sana y ecologista que prohibe fumar fomente tomar semejante veneno.
  • La ley antitabaco sólo afecta a los demás. No entiendo como se puede tener la desfachatez de firmar semejante ley y luego fumar en el avión privado, el hotel privado...y las multas que las paguen otros.
  • El ecologismo sólo se queja cuando gobiernan algunos (sólo hay que ver las diferencias entre el Prestige y el New Flame). No entiendo como no critican a un gobierno que ha firmado una ampliación del uso de la energía nuclear, la potabilización del agua de mar (algo superantiecológico) y cancelado o reducido la inversión y ayudas en energías renovables (ahora que íbamos por el buen camino).
  • Quienes han dirigido un organismo oficial durante años, han sabido de irregularidades desde hace años y no han actuado ni informado de ello, para mí, son culpables. No entiendo como aún se defiende esta gestión y no se obliga a dimitir a nadie.
  • Un gobierno socialista no puede seguir abiertamente los consejos del director de un banco y los dueños de unas cuantas empresas. No entiendo cómo los sindicatos no salen a la calle como antaño viendo semejantes reuniones.
  • Obligar a realizar reformas en los negocios y luego prohibir el uso de esas instalaciones es un crimen. No entiendo cómo nadie denuncia este hecho.
  • El despilfarro y la mala gestión son prueba de ineficacia, desconociemiento y falta de preparación. No lo entiendo porque, para mí, es algo así como que un licenciado en medicina se pone a operar a corazón abierto al día siguiente de su graduación.
  • Lo más grave de todo es que un ministro esté metido hasta el cuello en un escándalo de colaboración con banda armada (que me parece un delito bastante grave como para hacer chistes en el Congreso), el hecho de que haya mentido (está demostrado), el hecho de que ocultase información (también demostrado), el hecho de estar informado y no actuar (demostrado) y que hubiera podido ayudar a escapar a unos asesinos (que lo único que queda por demostrar es si fue él mismo el que dio la orden directamente o si sólo se lo sugirió a sus subordinados). No entiendo cómo alguien puede actuar así y encontrar apoyo, defensa y gente que justifique su actuación acusando a otros que ocuparon su puesto en el pasado.
Porque a pesar de todo esto, la gente les sigue apoyando, les sigue felicitando, les sigue protegiendo, les sigue animando y siguen diciendo lo bien que lo hacen, no veo útil el apoyo a la plataforma #nolesvotes.

Para apoyar la propuesta, me conformaría con escuchar a alguno de sus votantes reconocer los errores de la izquierda, declarar culpable a alguno de estos dirigentes y manifestando públicamente su cambio de voto. Pero no consigo que nadie lo diga, ni un mínimo de indignación, ni una mala palabra. Cada día tomo café con un sindicalista, un afiliado al PSOE y múltiples simpatizantes. Ni por asomo he oído salir de sus bocas una crítica.

Por eso, #nolesvotes es una opción razonable e interesante, pero no es la solución porque, con todo ello, #nolesvotes sólo ayudará a que estos personajes continúen cometiendo las mismas barbaridades gracias a pactos que firmarán con los partidos minoritarios de corte más radical que se beneficiarán de esta campaña.

Mientras, sigo soñando con Islandia.
PD. Este post está basado en noticias publicadas en El Pais.com, para que no se diga que tiene influencias, e incitado después de ver un recopilatorio de humoristas haciendo chistes de la actualidad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡GRANADAAAAAAAAAA, GRANADAAA TIERRA BONITA !!!

¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,¡¡OLE!!,

Loft

joselu dijo...

pues yo.... #nolesvotare a unos no les votare por algunas de las razones que has dicho y otras muchas, y a los otros tampoco les votare por otras de las razones que has dicho y otras muchas.

a lo mejor no cambio nada, pero aportare mi granito de arena al cambio, que antes o despues se conseguira.

#nolesvotes