- Tranquila mujer, no toques ahora - dice él.
- No se preocupe, - digo intentando evitar una escena de matrimonio con ordenador- aquí nos traen los ordenadores de cualquier manera...-miro a mis compañeros y continúo- ¡Hasta con gatos dentro!
Mis compañeros, al oírlo se sonrieron.
- ¿Con gatos dentro? -contestó ella- Ay, madre mía... bueno a mí también me pasó.
- ¿Ha tenido un gato dentro del ordenador? - contesté yo, sonriente, mientras a mis compañeros les sobrevino un horrible ataque de tos.
- No, dentro del motor del coche, un gatito chiquitín que maullaba cuando arrancaba - carcajada de mis compañeros, el marido con mala cara y yo mordiéndome la lengua-. Lo llevé al taller y le dije al mecánico que tenía un gatico en el motor.
- Discúlpeme que ría, es que es muy cómico pero...-pregunté, riéndome sin rubor- ¿Qué pasó?
- Oh, nada, abrieron el capó y el gato salió bufando.
- ¿Ha tenido un gato dentro del ordenador? - contesté yo, sonriente, mientras a mis compañeros les sobrevino un horrible ataque de tos.
- No, dentro del motor del coche, un gatito chiquitín que maullaba cuando arrancaba - carcajada de mis compañeros, el marido con mala cara y yo mordiéndome la lengua-. Lo llevé al taller y le dije al mecánico que tenía un gatico en el motor.
- Discúlpeme que ría, es que es muy cómico pero...-pregunté, riéndome sin rubor- ¿Qué pasó?
- Oh, nada, abrieron el capó y el gato salió bufando.
2 comentarios:
Lucas, los gatos se meten por todas partes. Haz el favor de dejar de vacilar a la clientela :P
eso!
y yo digo ¿ y tú para qué preguntas nada? Tenías que haber estado apoyando a Fernando Alonso
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