13 jun. 2011

Igualdad y paridad.

Hoy he leído una de esas divertidas revistas para mujeres con un aburrido reportaje sobre las tres presidentas autonómicas que tras el pasado batacazo electoral han llegado al poder.

La creación de un Ministerio de Igualdad tenía un tufo insufrible a naftalina, a idea de sufragista inglesa metida en la chistera de un lord inglés guadada en un armario y sacada un siglo después. Dicho ministerio salió de la chistera conjuntamente con la Ley de Paridad que sólo se cumplió durante el primer gobierno para hacerse la foto del Vogue. Mientras los demás teníamos que seguir soportando la misma ley que discrimina al género masculino, cuando vino Paco con las rebajas la igualdad importaba menos y se pasaron la paridad por la piedra al confeccionar el nuevo gobierno.

Durante todo este tiempo, cientos de puestos de responsabilidad han quedado vacantes ante la falta de candidatas femeninas ya que la mitad de los puestos ya estaban ocupados por varones y, por tanto, debían ser cubiertos obligatoriamente por mujeres. Mucho más divertido es saber que en convocatorias de plazas para opositores a puestos de responsabilidad o promoción interna, para dos plazas había 400 varones y 1 mujer que, independientemente de su capacidad y puntuación, obtenía una de las plazas disponibles.
Durante estas semanas hemos sabido de los abusos sufridos por las mujeres en durante la #acampadasol, hecho maquillado de muchas maneras por los medios afines y poco aireado por las feministas. Es muy curioso que entre los defensores y las defensoras de la libertad y la democracia no haya un respeto mínimo. Que los acampados no respetasen a las acampadas, que han tenido que abandonar el campamento por las noches, no es grave. Peligroso es que estas defensoras de gilipolleces (y gilipollezas) no vean la gravedad del caso y sean incapaces de denunciar a sus camaradas ante los abusos. Y lo más peligroso es que la gente se crea que estas asociaciones son defensoras de la mujer o de sus derechos.

Hoy he visto la foto de las tres presidentas autonómicas del mismo partido y, curiosamente, si el partido creador del Ministerio de Igualdad y de la Ley de Paridad hubiera ganado las elecciones, dos de esos puestos habrían estado ocupados por hombres. En el caso de otros partidos más radicales en la defensa de la mujer, ninguna habría sido presidenta autonómica. Curioso.

2 comentarios:

joselu dijo...

las leyes de cuotas son una gilipollez.
y las feminazis de sol, lo mismo. si en lugar de ser "colegas", hubiese sido un pijo con aspecto del pp se habia liado la de dios

Cuke dijo...

Y habrían denunciado al Arzobispado.