15 mar. 2011

Nuclear.

No me gusta la energía nuclear. Hasta me da miedo hacerme una radiografía, y cuando hablo de miedo, me refiero a sudar y ponerme nervioso mientras te fotografían los huesos. La energía nuclear no me gusta, pero es necesaria porque de otro modo se habría consumido más petróleo y carbón, así como desarrollado menos tecnología y la vida sería menos cómoda. ¿O no?

En mis años mozos, me interesé en el tema a raíz de leer Tintín: Objetivo la Luna y una novela de Arthur Halley sobre los apagones que tuvieron lugar en los Estados Unidos en los años 80. Se llamaba Apagón, y relataba la probable situación que se viviría en su país durante los años de la crisis energética. Me interesó el tema y llegué a estudiar el funcionamiento de un reactor (en los tiempos en los que no existía Internet, había que buscar mucho en la biblioteca).

Hace tiempo ya os hablé de mi interés por este tema, centrándome en las catástrofes provocadas por la Unión Soviética con Chernobyl y el submarino K.19. Os vuelvo a recomendar los mismos videos sobre la catástrofe de la central nuclear y la basura tremendista de "El síndrome de China", una película tipo Antena 3 a las 3 protagonizada por Jane Fonda.

Y vuelvo a Japón. Su consumo energético hace necesaria la utilización de centrales nucleares. Para aquellos que no conozcan su funcionamiento, este chileno ha escrito (traducido y compilado) el artículo más claro que he encontrado sobre el tema y hace una interesante reflexión sobre el consumo energético de Chile. En varios lugares he leído comparativas sobre el consumo energético chileno y español, haciendo referencia a la crisis y las posibles soluciones para ambos países.

Durante mi estancia en Dinamarca conocí los planes energéticos de aquel país y vi que el consumo está claramente determinado por la población. Y así, en España, con empresas constructoras que aislan mal las viviendas, negocios con las luces encendias 24 horas al día, gente yendo a por el pan en coche, viviendas a 31ºC en pleno mes de enero y sus habitantes en camiseta con las ventanas abiertas, cines bajo cero en pleno mes de agosto y ciudades iluminadas como un árbol de Navidad.

Eduquemos en un consumo energético responsable y económico. No sólo vale subir el precio de la luz, porque habrá quien pague la factura con comodidad sin importarle el consumo y quien no pueda encender la lamparita por la noche. Concienciemos de la imposibilidad de seguir usando el coche para todo, de tener encendidas todas las bombillas de la casa, de cerrar las ventanas, de aprovechar la luz del sol, etc, etc, etc. Sólo así podremos evitar los desastres nucleares.

Actualización.

El desarrollo de nuevas tecnologías no se puede centrar en la obtención de energía. Ya disponemos de múltiples sistemas como las eólicas, maremotrices, solares... Y su problema sigue siendo el mantenimiento, coste e impacto ambiental (un parque eólico o solar tienen un impacto enorme aunque no contaminen) así como el diferencial de consumo/producción.

Así entendemos que la imposibilidad de guardar la energía genera la necesidad de regular el consumo per cápita. Y volvemos a hablar de Dinamarca y su consumo energético. Los daneses generan más de la mitad de la energía mediante aerogeneradores, pero esto no sólo es debido a su localización geográfica, además se debe a su bajo consumo energético per cápita derivado de una adaptación de las costumbres al entorno y una eliminación de gastos energéticos superfluos.

En un país con un número reducido de horas de sol y bajas temperaturas, el consumo debería ser alto como ocurre en Suecia y Noruega. Pero no, el consumo es poco más alto que la media UE, menos de la mitad que la de los dos mencionados países nórdicos y algo más baja que Alemania o Bélgica.  Por nuestra parte, España y Portugal tienen consumos parecidos entre sí (podemos ver que el factor geográfico influye)  y son cercanos al 75% del danés. Entonces, la pregunta es: ¿por qué en España no podemos tener un 50% de energía solar siguiendo el ejemplo danés?

Y aquí interfiere la imposibilidad de guardar la energía. Las fluctuaciones de consumo en España son salvajes. Pasamos de horarios de consumo bajísimo a, de repente, consumos altísimos. Esto provoca la necesidad de producir energía de manera constante según los máximos para evitar problemas derivados de dicha fluctuación, y las centrales solares y eólicas no tienen una producción constante.

De este modo, entendemos que España debería seguir un modelo de consumo energético reducido mediante el aprovechamiento de la luz solar, reducción de alumbrados públicos, moderación del consumo doméstico y mejoras en el transporte. Y aquí sí, como comenta el tito Joselu, habría que invertir en I+D+i y aprovechar las posibilidades energéticas de un país con tanto sol.

PD. ¿Por qué Japón, líder tecnológico, obtiene más de la mitad de su energía de combustibles fósiles?

3 comentarios:

joselu dijo...

vuelvo a estar de acuerdo contigo.

salvo que ademas de vivir de forma sostenible (como se dice ahora), dejar de gastar dinero en energias fosiles (carbon, petroleo) o peligrosas (nuclear) y, en cualquier caso, limitadas, deberiamos dedicar dinero a I+D+i en renovables.

no solo porque a medio y largo plazo conseguiriamos energia mas barata y limpia, sino porque ser lideres mundiales (o al menos intentarlo) de I+D siempre es bueno

joselu dijo...

hey! si estaba de acuerdo contigo desde el principio... la idea era (ademas de) tener un modelo de consumo energetico razonable, invertir en I+D+i para mejorar la las tecnologias actuales (y/o desarrollar otras nuevas) en el campo de las energias renovables, tanto en su produccion y eficiciencia, como en el almacenamiento de la energia en si misma

Cuke dijo...

Me encanta leer tus comentarios, tito Chelu...