15 mar. 2011

Cobardes.

Por si alguien no lo sabía todavía, soy católico. Nunca lo he ocultado y nunca he obligado a nadie a seguir mis ritos ni aceptar mi fe. Cuando he convivido con otros he adaptado mis ritos al horario de los demás para no interferir en las actividades comunes y en alguna ocasión me ha alegrado verme acompañado.

He podido ir a misa en Santa Genoveva de París, he recibido la ceniza en Notre Dame de la misma ciudad, en la catedral de Bruselas, he ido a oficios protestantes en San Martin in the fields, Westminster y San Pablo de Londres, en el kirke dome de Haderslev. He rezado con otros en Vor Frue kirke y misa en Frederiks kirke de København, en Gävle... lógicamente he ido a misa en diferentes ciudades italianas. He rezado en conventos con monjas de clausura, en mezquitas con un par de turcos, con extraños monjes budistas de Aluche, taoistas chinuás, he celebrado la Pascua con judíos., rezado con ortodoxos rumanos. He discutido con Testigos de Jehová y rubios mormones por las calles de Madrid, he compartido mesa y dormitorio con pakistaníes, turcos y nunca, nunca, nunca he tenido el menor problema.

Nunca me han recriminado, nunca me han mirado mal, nunca me han reprendido.

¿Nunca? Pues no. En la universidad española, en mi casa, tuve una fuerte discusión. Fue hace años, pero veo que las cosas no han mejorado, que las nuevas generaciones son más analfabetas y pestilentes seguidoras de  abanderados de rancios idearios llenos de odio y frustración.

Y por escrito, que quede bien clarito, sin borrar y sin necesidad de rectificar mañana les llamo

COBARDES.
  1. Porque nunca os atreveríais a realizar el mismo acto en una mezquita.
  2. Por intentar borrar el rastro de vuestra hazaña que, lógicamente ha dejado su pestilente huella digital.
  3. Por esconderos al intuir las posibles consecuencias de vuestros actos.
  4. Por arremeter contra los medios y periodistas que han criticado el acto.
  5. Por intentar echar balones fuera publicando ataques en otras universidades.
  6. Porque no tienen los huevos suficientes para reconocer que apoyaron y colaboraron en el acto.
Porque es que es muy fácil:
  1. Atacar a los pacificos católicos que no van a enfrentarse a ti, pero se necesitan muchos huevos para encararse a dictadores musulmanes que pueden encarcelarte y ejecutarte por homosexual.
  2. Hacerse fotos para chulearse en un vacío intento de demostrar lo valientes y transgresores que somos...
  3. Que las mismas fotos nos lleven ante un tribunal y allí ya no somos tan chulitos.
  4. Culpabilizar a aquellos que critican el acto de tergiversación.
  5. Hacerse las víctimas cuando se es culpable de un delito.
  6. Emitir un comunicado lleno de eufemismos y términos políticamente correctos intentando maquillar los hechos.
 Y sólo espero que:
  1. Los manifestantes se molesten en conocer a algún católico, incluso puede que conozcan algún católico homosexual porque ninguno ha sido expulsado del planeta. Mientras que en Irán, Marruecos y Cuba siguen siendo perseguidos, encarcelados y alguno ejecutado.
  2. Algún día puedan enseñar fotos realizando algún acto realmente valioso.
  3. Sean condenados y expulsados de la Universidad, no por el infantil y estúpido acto en sí, por ser tan estúpidos como para no tener en cuenta las consecuencias de sus actos y por no respetar a sus compañeros que sí creen.
No es la primera vez que hablo de ataques en la universidad, pero en esta ocasión me siento tan asqueado como aquel día que tuve que defenderme. Describen su acto de pacífico, sólo faltaría que encima hubieran agredido físicamente a alguien, pero considero que son agresivos porque cualquier acto que obligue a otros a abandonar su actividad e invada su espacio es VIOLENCIA.

Pero aquí en España lo hacemos así, disculpamos e incluso defendemos al culpable según su ideología.

5 comentarios:

Alas dijo...

La Iglesia Católica y yo no tenemos una relación muy fluida de un tiempo a esta parte. Aún así no entiendo que se hagan cosas de este tipo y no lo entenderé.

Deberíamos aprender a dejarnos tranquilos unos a otros con nuestras ideologías o no-ideologías.

A mí nadie me obliga a ir a Misa o confesarme ¿por qué debería yo intentar obligar a otros a que no lo hagan?

Si no me gusta como piensa la generalidad de los católicos, o la jerarquía, los ignoro y a vivir tan feliz, ¿no?

Patch dijo...

Muy de acuerdo con tu post, amigo. Yo creo que hay mucho valiente de boquilla y muchas personas que no están dispuestas a salirse de sus ideas precondebidas.

Cuke dijo...

Que pena que la gente no quiera ser tan feliz como nosotros y prefiera vivir con sus rencores preconcebidos.
Es una pena que en la Universidad haya gente así.

joselu dijo...

soy basicamente agnostico y profundamente laico en cuanto a concepcion estatal, pero solo puedo decir que tienes toda la razon.
es mas, ademas de cobardes son unos canallas porque tu no vas a su casa a intentar convencerles de nada, ni te pones a rezar en su salon.


pd: no se si lo de "azaña" era ironico, pero si no lo era, la ira te ha arrasado una hache.
pd2: y si, lo se, no pongo ni una sola tilde

Cuke dijo...

:D Gracias Joselu, tengo que revisar mi revisión ortográfica.