14 feb. 2011

El tostón de los Goya.

Curiosa la retrasmisión de la Gala de los Goya. Su seguimiento ha sido enorme por dos motivos: las nuevas tecnologías como Internet y el interés de los internautas en ver el debate Sinde. En ningún momento he oído hablar de cine, ni he encontrado críticas buenas a la gala.


He seguido la noticia buscando opiniones, intereses, motivaciones, recursos, estudios, estadísticas, etc. Y no he encontrado nada de eso. Sólo he encontrado discursos blandengues, debates sin sentido, opiniones infundadas, rencores, posturas adolescentes y desinformación por todas partes (ojo al vergonzoso debate enlazado de la Sexta).

Siguiendo mi costumbre, unas listas de todo aquello que tenéis que saber sobre los Goya y la Ley Sinde, con mi opinión y datos de interés.
  1. La gala de los Goya, de nuevo, un tostón. Año tras año, los mismos actores, los mismos papeles  y las mismas caras. Las mismas nominaciones y el mismo aburrimiento. Si retransmitieran la gala del año pasado nadie notaría la diferencia. No hay mercado ni público, ni oferta ni demanda, ni calidad de ideas para soportar el tostón de los Goya año tras año.
  2. El cine español, otro año más, aparenta ser algo que no es. No genera expectación ni público que llene las salas dentro ni fuera de nuestras fronteras. Desde hace años se ve la necesidad de un cambio que nunca termina de llegar. Los actores y directores de éxito se van a Hollywood, y aquí siguen Resines y Bonilla haciendo lo de siempre.
  3. Aunque hablen de seguimiento y éxito, la manifestación y la Ley le importan a la gente una mierda. La gente no son usuarios de smartphones de 300 euros con conexión 3g. La gente son personas como los empleados de El Corte Inglés que, a 600 metros de la gala y de los domingueros vociferadores, tienen que trabajar todos los domingos para ganar un poquito más de dinero, dinero que no pueden gastar en teléfonos móviles de última generación ni en conexiones wifi.
  4. El aclamado discurso del Sr. de la Iglesia es un monólogo de peliculón de Antena3 que no aporta nada. Sabiendo como sabemos que Sr. de la Iglesia ha sido despedido por tener una opinión inteligente y diferente, su discurso ha sido una ñoñería y ha dejado cosas por decir. Don Alejandro, dígalo claro: hay que crear un servicio de distribución online y una Filmoteca Nacional Digital con precios razonables. Sólo así el cine español llegará lejos y acabaremos con la piratería.
  5. La Sra. Sinde vuelve a subvencionar el cine español a fondo perdido. Películas que nadie quiere ver subvencionadas con millones de euros mientras investigadores pagan por publicar sus investigaciones: "80M€ para el cine, 12M€ para becas de investigación". ¿Por qué no se invierte ese dinero en crear una Filmoteca Nacional Digital online?
  6. Si música, cine y literatura, eso a lo que llaman producto cultural (ojo a la foto del enlace), se considera una industria y un negocio, considero que tendrían que recibir las mismas ayudas y subvenciones, pagar los mismos impuestos y recibir el mismo trato que constructoras, farmacéuticas o empresas informáticas.
  7. Si las subvenciones pretenden incentivar la creación artística, no entiendo la migración y las quejas de autores que quieren hacer cine. Unos se van para ganar más dinero (después de haber cobrado subvenciones) y otros porque no reciben ayudas. Del mismo modo, no comprendo por qué los productores se quedan con los beneficios de producciones subvencionadas pero no compensan las pérdidas.
  8. El pirateo afecta principalmente a productores extranjeros, producción estadounidense en su mayoría. Es decir, el cine español no lo quiere ver nadie, ni pirateado, ni regalado y, sin embargo, continúa recibiendo subvenciones.
  9. Spotify, sí, esa que permite oír música grátis por internet, es la segunda fuente de ingresos de las discográficas en Europa. De modo que el modelo de negocio parece que está cambiando y que los ordenadores e Internet parecen ser el futuro.
  10. La Ley Sinde será aprobada con el apoyo de casi todo el parlamento sin variar la base de misma (la discusión provino sobre términos legales, no de desarrollo). Aquí se ve que la clase política legisla sin tener conocimientos ningunos y no tiene ni idea de lo que está en juego, porque políticos, funcionarios y burócratas que no entienden ni comprenden el negocio ni la tecnología son los que están redactando y aprovando dichas leyes. Esta ley tiene que cambiar totalmente para ayudar, subvencionar, acelerar, mejorar y promocionar la distribución online de contenidos. De otro modo, la industria y tecnología española estará perdida.
Hoy he vuelto a ver "The firm (la tapadera)". En la película, el abogado interpretado por Tom Cruise es obligado por el FBI a testificar contra su mafioso cliente, de modo que si lo hiciera, perdería su licencia, estaría amenazado de muerte y el mafioso volvería a la calle en un par de años. El abogado encuentra la solución denunciando al bufete en el que trabaja por facturar de más. Cerrando el bufete, impiden al mafioso continuar su actividad delictiva hasta encontrar otro abogado que le represente.

Si en el problema de la piratería en España queremos buscar culpables, busquen entre los directivos y políticos que, durante años, no han sabido legislar y crear un mercado de las nuevas tecnologías. El actual modelo de negocio está obsoleto según hemos visto en las noticias y eso ha permitido la proliferación de piratas que, conociendo el mercado y las lagunas legales, se han aprovechado de esta circunstancia para sacar beneficio. 

Pues bien, como el joven abogado de la película, la nueva legislación no podrá protegernos de estos piratas porque se instalarán en otros países donde la legislación es más benévola con sus actividades haciendo el mismo daño, llevándose los beneficios a otra parte e impidiendo la implantación de un nuevo modelo de mercado. 

Perseguir a los usuarios es absurdo ya que sería perseguir a millones de personas. Cobrar impuestos especiales sería dinamitar las inversiones en nuevas tecnologías realizadas hasta ahora. De esta forma, no queda otra solución que crear una plataforma conjunta de distribución que abarate costes, que se financie con publicidad, que permita una mayor facturación en ventas menores y el mantenimiento de unas infraestructuras de distribución de obras con menos demanda y público que, de otra forma, nunca llegarían al mercado o desaparecerían al poco tiempo.

2 comentarios:

Patch dijo...

Se te olvida mencionar el provincianismo que es premiar todos los años alguna palomitada de Hollywood solo porque ha sido rodada en España o tiene guionista o director español, mezclando churras con merinas. Este año ha sido Buried (que nadie sabía pronunciar, por cierto) pero también nos colaron El reino de los cielos y aledaños :)

Cuke dijo...

Eso es para ver si, al menos, atraen algún espectador cansado de ver películas y series sobre la Guerra Civil.