25 dic. 2010

Si no puedes con tus goteras, únete a ellas.

En una clase de Arquitectura, cierto catedrático habló con entusiasmo de una obra de Juan Navarro Waldebeg durante su visita. Aquello podría haberme convencido si no hubiera sido una visita a unas instalaciones de las que hago uso a menudo. Mucho diseño, mucha arquitectura, muchas razones para darle todos los premios del mundo pero cuando empecé a ponerle pegas al proyecto (frío, escaleras mortales, goteras, humedades, aseos imposibles) casi me queman en la hoguera por hereje (alumnos included).

Aquí te llamas Moneo & Tuñón, construyes una estación (seis años de obras) que ha necesitado tres sucesivas reformas y ampliaciones en menos de 20 años, con goteras por todas partes, luces de emergencia tan altas que iluminan el techo y no el suelo, acceso para discapacitados sin discapacidades o con no más de 100 asientos en toda la estación para esperar (sin contar los bares y restaurantes) y recibes un montón de premios.

Pues claro, es que estamos en Las Batuecas y aquí las cosas son diferentes. Aquí, un arquitecto consigue hacerse famoso e influyente, construye un edificio que tiene goteras por doquier y le aplauden.

Esto hace que tengamos más de mil soluciones para las goteras. ¿La mejor de todas? Las macetas.

Si no puedes con tus goteras, únete a ellas: que te rieguen las plantas.

2 comentarios:

Tenor dijo...

Buenas de acuerdo contigo. Lo único que los recoge-aguas son de diseño , centros de baccara.
Y no te digo yo de arquitectos de edificios metidos
a urbanistas....
Arriba los concursos y premios limpios

Cuke dijo...

Si por lo menos hubiera recogeaguas no me importaría.
Espero que los quitanieves no se transformen en quitasueños...