1 nov. 2010

Arquitectura sostenible.

Se habla mucho estos días de arquitectura sostenible y ecoviviendas. ¿Qué significa exactamente?

En la actual cultura políticamente correcta, todos dan una imagen ecológicamente comprometida, aunque ninguno sabe exactamente su "marca ecológica", entendiendo por "marca ecológica" el impacto medioambiental y consumo energético que realizamos a diario con nuestro modo de vida. Como la entrada quiero que hable (para variar) de arquitectura, dejaré las reivindicaciones para otro momento y voy al grano.
Actualmente se están dando dos posibilidades para reducir el impacto medioambiental de las construcciones. Por un lado están las viviendas ecosostenibles, construidas en materiales naturales libres de petróleo, energéticamente autosuficientes, con poco impacto medioambiental y construidas en medio de la naturaleza reduciendo el tamaño de las grandes urbes; y por otro, los grandes rascacielos ultratecnológicos que hacen crecer la ciudad en altura, reducien su impacto creando grandes áreas verdes en su entorno en forma de bosques, obteniendo electricidad y agua a grandes alturas por el viento y la condesación de nubes.

Los ejemplos de las pequeñas edificaciones son muchos ya que estos pequeños proyectos están al alcance de cualquier estudiante de arquitectura y proliferan los concursos de pequeñas viviendas domóticas ecológicas. Este verano tuvimos la oportunidad en Madrid de conocer el Solar Decathlon, concurso de viviendas energéticamente autosuficientes organizado por el Departamento de Energía de los EE.UU.

Estos concursos siempre son interesantes para el neófito, pero si sientes interés por el tema y lo estudias durante algún tiempo, siempre ves más de lo mismo con algún invento nuevo que propone un avance demasiado concreto en algún aspecto poco funcional de la casa. Este año el invento que más me llamó la atención fue el uso de unas algas en el depósito que recogía el agua para su potabilización.

Por su parte, los grandes rascacielos proponen una ciudad vertical, tal y como comenté en una entrada anterior, retomando propuestas de los grandes arquitectos e ingenieros de principios del siglo XX. Ideas traídas de libros de ciencia ficción y construidas en muchos casos para delicia de millonarios excéntricos y ganancia de millones para los constructores adjudicatarios. Construcciones como las Torres Tameer dan idea de las intenciones de sus promotores.


En el siguiente post, mi opinión.

2 comentarios:

Josefina dijo...

Excelente post. Las prácticas tradicionales de producción de la vivienda en el sector urbano para las comunidades más desfavorecidas de la sociedad, han ido mostrando grandes fallas en el deterioro del medio ambiente y la calidad de vida de sus habitantes. Es el momento de cambiar y adoptar una política en este sentido para amortiguar los efectos de una eventual crisis energética y la construcción de grandes centrales hidroeléctricas o térmicas para la generación de energía.

Josefina - construccion en seco

Cuke dijo...

Gracias Josefina.

El problema energético viene de muy lejos. Desde los años 80 en los E.U.A. estudian minimizar sus consecuencias y, actualmente, podemos observar en Chile el debate surgido.

Considero que todos debemos poner nuestro granito de arena y prponer una solución energética a través de nuestra arquitectura.