17 oct. 2010

La más increíble de las Historias Increíbles.

Una tarde de otoño la capital del Reino lucía fresca y tranquila. El atardecer anaranjado daba un bonito color a las calles y los transeuntes lucían las primeras prendas de abrigo.

Mi alter ego (el superhéroe) laboraba tranquilamente cuando el timbre del teléfono perturba la calma de la tarde, tan apacible que nada hacía presagiar que la mayor de las Historias Increíbles pudiera tener lugar en ese preciso instante.

Cukecito en modo trabajador:
- Hola, buenas tardes.
Señora cansada de su marido y de la vida con la cara más dura que el diamante:
- Hola. Mi marido está en Media Marca.
Cukecito en estado de shock:
- Ajá... ¿¿¿y???
Scdsmydlvclcmdqed:
- Pues que la pantalla del televisor se ve mal.
Cukecito que busca la cámara oculta:
- ¿Y el ordenador? Es que... éste es el servicio técnico... de informática... de La Competencia.
Scdsmydlvclcmdqed::
- Claro, es que la imagen del ordenador se ve mal en la tele.
Cukecito comenzando a entender la situación:
- ¿Y en qué puedo ayudarla?
Scdsmydlvclcmdqed::
- Pues eso, que se ve mal. ¿Qué podemos hacer?
- Pues venir con su ticket de compra a La Competencia, yo se lo pruebo y configuro gratis.
Scdsmydlvclcmdqed:
- ¿Y no me puede ayudar por teléfono? ¿Y si compro un HDMI? Es que ya que estamos en esta tienda...
Cukecito en modo divertido:
- ¿Cómo pretende que arregle una pantalla si no la veo?
Scdsmydlvclcmdqed:
- Hombre, pues algo me podrá decir.
Cemd:
- Sí señora, pero está Vd. hablando con La Competencia, que se lo vendan y expliquen ellos.

Y he colgado.

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