16 jun. 2010

¿De qué me están hablando?

Pues no, excepto por la subida de impuestos impuesta por nuestro Gobierno, no tengo pesadillas ni he sufrido persecución alguna. Nací en 1.979. España ya tenía Constitución, Democracia y el 23-F me cogió jugando en casa mientras mi madre hacía la comida.

El Franquismo rozó a mis hermanos mayores y, en el patio de la guardería, nuestro amigo Javier informó solemnemente a mi hermano de la muerte de Franco. Tenían 5 años.

Mis padres nacieron en 1.940. La Guerra Civil ya había acabado. Mi padre recuerda el terror que tenía la Tía María en 1.945 con el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima, pero él miró al cielo con ilusión por ver el resplandor. No recuerda nada más.

Se me olvidaba la represión franquista... Pues a mis padres les reprimían más mis abuelos que Franco. Manga y faldas largas. A la calle con tus hermanos de carabina y terminantemente prohibido hablar en Valenciano con los mayores... costumbres de la época. Pocos de sus amigos lo hablaban y sólo con los niños del pueblo de la abuela se usaba.

Ah, bueno, mis tíos son más mayores todavía. Ellos sí que vivieron la Guerra, pero prefieren hablar de su nieta y del Tiempo (maldita manía familiar con las previsiones meteorológicas).

Mis abuelos murieron ya hace tiempo. Con la que más estuve, Corentina, sólo habló una vez de su novio Hipólito, que era de Frómista como ella, y al que tuvo que dejar por cuidar de sus sobrinos. Tampoco me habló de la Guerra, prefería regañarme por no estudiar sentado y perseguirme con la zapatilla cuando saltaba en la cama. Nunca me alcanzó.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Por partes,

la muerte de Franco nos vino fenomenal porque no fuimos al Tagore por lo menos dos días

Javi, nos dio la noticia, no en el patio, en la "clase de los mayores", pero lo importante era salir al balcón a ver la bandera de España, que en señal de luto, pusieron muchos. Eso sí: ni águila ni historias

Y sí: ninguno de nuestros mayores quiere hablar de aquella época



Loft

Cuke dijo...

Tuvo que ser genial oír al Chiqui dar la noticia...