17 nov. 2009

Exigencia.

Curiosamente dejé preparada esta entrada a la espera de ver los resultados de las encuestas. La publicaré porque hoy en el periódico sale una entrevista a Loquillo, que también tiene una opinión sobre el tema.


Oía la radio y comentaban sobre el presupuesto del Ministerio de Cultura, ayudas al cine y teatro.
Entre los comentarios críticos, me ha sorprendido uno nuevo, fuera de los habituales críticos sobre las ayudas a los "artistas de la ceja". Este periodisa hacía referencia a la baja calidad y su repercusión.

El periodista explicaba que el cine y el teatro español no resultan rentables porque la mayoría de las producciones no tiene un mínimo de calidad. Esa falta de calidad de la mayoría reduce el éxito de otras producciones bien realizadas. Es decir, el público está harto de tirar el dinero para ver espectáculos lamentables y deja de visitar las salas. Al mismo tiempo, todas esas producciones consumen recursos de todos, que podrían ayudar a que producciones de calidad triunfasen con más medios. Si tomamos algunos ejemplos de nuestros actores y guionistas profesionalesbailarines y músicos de España, la mayoría subvencionados, por favor, que cierren las escuelas de artes españolas.

Hoy, mi profe de violín me explicaba pormenores de la producción de conciertos. Músicos de carrera que no pueden mejorar porque tienen que dedicar su tiempo a otros menesteres para ganar un poco más de dinero. Tristes y desalentados porque no ven futuro en sus profesiones. Gente que lleva más de una década dedicada al estudio de un instrumento. Una carrera de verdad. Profesionales de verdad.

¿De qué coño sirve gastar dinero en Cultura o Educación si no hay nivel de exigencia? Si puedes pasar de curso sin saber nada, si vale más acostarse con un torero que torear o que tener un título de periodismo o puedes dedicarte a un oficio sin un mínimo formativo, no tiene ningún sentido dedicar tiempo y esfuerzo para estudiar y tener una carrera.

Y esa exigencia no sólo se reduce al ámbito cultural. En el deporte no vemos campañas tan interesantes (a la que sólo han invitado a un español) y sólo vemos cómo profesionales (al menos eso dicen sus nóminas) hacen el ridículo por no ser exigentes. Si un médico (que cobra bastante menos) hiciera así su trabajo, ¿qué pasaría?

1 comentario:

Alas dijo...

Con la boca abierta me ha dejado el último video... increíble y sobre todo preocupante.

salu2