22 sept. 2009

Vuelta al cole.

Uno de los pasajes más traumáticos de mi vida fue la primera vez que fui al colegio en Madrid. Recién llegado de Valencia, me metieron en la cama y al amanecer, mi progenitor A me despertó. La ansiedad que me provocaba aquello, hizo que somnoliento y con voz lastimera dijera al despertarme: Progenitor A, ¿todavía es domingo?
Mi progenitor A, aterrado por su propia crueldad, volvió a meterme en la cama y comunicó a mi progenitor B que no iba a ser partícipe de semejante crimen. Mi progenitor B, sin piedad, me dejó en el colegio.

Actualmente, la vuelta al cole sigue causándome el mismo desasosiego, aunque el hecho de trabajar durante agosto atenúa el impacto.

En los últimos 5 años, la vuelta al cole ha venido acompañada de dos acontecimientos: uno laboral y otro familiar.

El acontecimiento laboral es ilustrativo del lema de este blog y es conocido en su versión "canción del verano". Se resume en quince días de trabajo continuado, horario extendido y nocturno, peor remunerado de lo habitual (que ya es malo), a altas temperaturas y en el más sórdido de los subterráneos. Yo todavía estoy intentando descubrir mi motivación para realizar semejante trabajo, porque la pasta no es suficiente.

El familiar aún no he sido capaz de encontrarle similitudes. Es difícil de explicar.
Pensé en la películas de Berlanga por lo Pensé en las Chicas de Oro por la edad media de los asistentes y las curiosas situaciones que se producen durante el evento, pero había mayoría masculina.
Pensé en Encuentros en la 3ª fase por la necesidad de un modo de comunicación alternativo. Ya no sé si es sordera, que no escuchan, que da igual lo que digas...
Cocoon por la extraña senectud de los presentes y sus mascotas.

En esta reunión familiar, se suceden las situaciones más curiosas, viejunos desvencijados ofreciéndote ayuda para que no te caigas, viejunas intentando aprender a usar una cámara de fotos digital, desesperantes repartos de café con una jarra de 2 tazas a 14 comensales y un millón de anécdotas más. Pero todo esto os lo contaré mañana porque al levantarme, volveré a preguntarme, ¿todavía es domingo? Pero no habrá progenitor que arrope de nuevo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

la vuelta al cole que mencionas de ser o no aún domingo fue de regreso de vacaciones de Navidad.
Eso sí, fue para ir al colegio de al lado de casa

Loft