16 jun. 2009

Primicia primiciosa:

Para que luego digan que este blog no sirve para nada y que me paso el día haciendo el vago. Notición.

Por fin, tras años de negociaciones con los distribuidores y problemas con los chicos de la SGAE por el impuesto revolucionario que quieren cobrar a estos dispositivos, El Corte Inglés distribuirá en España el nuevo libro digital de Sony, el Sony Reader. Con libro digital me refiero al dispositivo antes conocido como ereader, ebook o libro electrónico.

Todo lo que os puedan decir sobre estos aparatos es poco. Aunque los románticos amantes del polvo y la celulosa quieran continuar paseando por largos pasillos atestados de viejos volúmenes, el libro electrónico dirá adiós a los descatalogados, a libros que pesan 15 toneladas o a los 160 euros por un libro técnico que sólo compramos 3 payasos.

Además, me atrevo a hacer una profecía. El primero en comentar será Loft pidiendo uno y diciendo lo bonita que era la librería de su abuelo...

7 comentarios:

Loft dijo...

Me cago en .... ahora tenemos a Rappel con nosotros.
Vale, de acuerdo, pole position..

Quiero uno para mis largas jornadas en medios de transporte

y efectivamente, la libreria de mis nuestros dos abuelos (Luis y Fernando, que cosas) una era y la otra es fantástica.

De todos modos he pensado fotografiar la del abuelo Luis y convertirla en holograma para mi casa del futuro. No habrá muebles, pero la reproduciremos.

lo que pasa es que el olor de esos viejos libros no se si seremos capaces de reproducirlo.

La del abuelo Fernando ya no existe. Pero tenía su forma y su olor. ¿Conseguirán eso los e-readers? De todos modos, la idea de poder llevar encima toda la bibliografia de Camilleri, o de Simenon, o de Verne, o de Crichton, o de César Vidal... puede resultar a la par de divertido, apasionante, y útil

Loft dijo...

por cierto,

Sobrinodos dice que ni de coña vuelve a poner un pie en esa biblioteca. Le da miedo

Loft dijo...

y por último

¿un aranzadi del 1928 a hoy cabe ahí dentro ?

Cuke dijo...

La verdad es que no soy capaz de imaginarme un mundo sin papel... Jugar a buscar leyes ya no será lo mismo que cuando tu padre nos ponía a buscar en el Aranzadi legislación de 1.957 sobre colombofilia.

tenor dijo...

no se, no se prefiero el libro con sus paginitas, pero me pongo en la vena medioambientalista y digo pobres arbolitos... y luego que coño, con el otro también nos cargamos el planeta via energetica, que tiempos en los que un libro era un tesoro....
no se tendré que verlo digo para opinar y si lo cambio por mis tardes en el sofa con mi librito
aun asi echare de menos mis marcapaginas

Cuke dijo...

1. Es tan cómodo de leer como un libro tradicional (o más si contamos con la posibilidad de ampliar el tamaño de letra).
2. Es más cómodo que las ediciones voluminosas.
3. Si un libro es un tesoro, un trasto de estos es 10.000 tesoros.
4. Su distribución es más barata y permite encontrar muchas obras que ya no se editarían por falta de público. Véase "Bibliotecas digitales" como la Vaticana o la Miguel de Cervantes.
5. Llevarás encima todos los libros que quieras leer, se acabó cargar como un mulo.
6. Vida muy limitada. Un golpe, un vaso de agua... Y garantía de 2 años.
7. No permite subrayar, ni tomar notas al margen. Nunca volverás a ver las notas que tomaste hace años ni el billete de tren a Bilbao de tu padre de 1980 como marcapáginas.
8. Debe contaminar un montón. Pilas de litio, pantallas de mercurio, placas impresas, microprocesadores... Todo con una vida útil de un par de años.

Cuke dijo...

Gió, te olvidaste de Guareschi.
Por cierto, hablando de Camilleri, ¿has visto la serie del Comisario Montalbano que ponen en Libertad Digital los viernes por la noche? Mola mil.
Dile a sobrinodos que su tío también tenía miedo a ese edificio entero. Poco a poco lo he ido superando pero no me verás de noche en las plantas de arriba.