13 may. 2009

Soy un crack.

No es habitual que yo me diga estas cosas a mí mismo pero hoy he vuelvo a hacerlo.

La verdad es que tampoco era nada complejo, pero como explicaba un profesor de Matemáticas en mi Escuela, cualquiera resuelve un problema matemático, el caso es resolverlo de forma elegante.

Me explico, estaba yo con mis queridos parroquianos cuando un personaje sacado de una novela de Neville nos ha preguntado la posibilidad de recuperar cientos de archivos escritos en WordStar.

Hay que ser muy freak para conocer semejante software, haberlo usado o seguir teniendo los documentos en semejante procesador de texto, pero bueno, yo los recuperé hace años de un disco duro a punto de fenecer... así que mejor cierro la boca.

Entre todos hemos elucubrado soluciones fantásticas con múltiples filtros y programas conversores. Alguien ha llegado a decir Alohomora, imponiendo las manos sobre el ordenador, a ver si abríamos el vetusto documento. Llegado a casa, mientras cenaba me he acordado de cierta función instalable del Office y que nadie instala por no usarse nunca. Hoy la he usado, resolviendo rápida y elegantemente el problema planteado por nuestro amigo.

La solución en un archivo de 130 Kbs descargable en internet...

Para más información sobre la conversión de documentos antiguos de WordPerfect, Word 6, MS Dos y demás software antediluviano: www.gmayor.com.

2 comentarios:

tenor dijo...

veo que ya ha tenido solución la cosa, en el pen, te deje un conversor el ac3, y la solución cual era una fuente o que?

Cuke dijo...

Cuando instalas el Office, Microsoft adjunta directamente un conversor de formatos. Tan solo hay que instalarlo entero o actualizarlo. Luego, el propio Word te abre los documentos automáticamente reconociendo el formato de fichero y manteniendo todas sus características.

Una tontería como una casa.