2 may. 2009

La única solución.

Abandono la lectura del periódico y el visionado del noticioso, así como su posterior comentario para reflexionar sobre el sacrificio de Isaac.

¿Es el sacrificio de víctimas inocentes la única solución ante el aterrador futuro del trabajo?
Me temo que sí.

Y justifico mi respuesta a partir de los siguientes hechos: la mitad de los conocimientos, no demostrables a priori, descritos en los currículos son mentira y el personal de las empresas demuestra saber menos de lo que dicen en sus currículos.

Algunos detalles indicativos de que algo huele mal en ese currículo:
Un documento sin justificar ni alinear (qué decir de las faltas de ortografía).
Indicaciones del tipo informática nivel usuario, inglés medio o conocimientos de windows.
Experiencia como profesor particular o voluntariados de chiste.
Extrañas descripciones de puestos de trabajo. No llegan a poner ingeniero de superficies pero que un conductor de furgonetas te ponga responsable del departamento de transporte, en vez de responsable de logística, te lo pone seguro.

¿Y qué tiene que ver esto con Isaac?

Bueno, hoy en día, Isaac no es un nombre común por estas latitudes pero lo mantengo aunque, seguramente, el sacrificado se llamará Manuel o María.

Los conocimientos, experiencia y currículo del personal de las empresas es valorado por los directivos de la empresa. El personal directivo, al igual que el resto de personal, ha tenido que pasar un proceso de selección. Para esta selección ha tenido que rellenar su correspondiente solicitud, currículo y entrevista. Si el personal de dirección ha mentido en sus capacidades, al igual que lo hace el resto de personal, no pueden comprometer su puesto de trabajo seleccionando a alguien que pueda demostrar que la mitad de los conocimientos, no demostrables a priori, descritas en su currículo, son mentira.

Así pues, nos encontramos con empresas donde todo el mundo dice hablar inglés, y lo comparo con el famoso ejemplo de los pingüinos. Nadie te va a delatar porque para ello, tendrán que demostrar un conocimiento del que carecen o, si demuestran su conocimiento, todo el trabajo irá a parar a su mesa.

De este modo, llegamos a una situación de inoperatividad. Nadie sabe realizar el trabajo con solvencia, tenemos problemas de productividad y el trabajo no sale adelante.
Solución final:
sacrificar a Isaac.

No hay comentarios: