25 abr. 2009

Y siguen sin enterarse.

Ayer escribía sobre el cambio generacional que se ha producido en el seno del partido que dirige actualmente el Gobierno de España. Pues estas jóvenes siguen sin enterarse o, lo que sería peor, sus partidistas puntos de vista les impide actuar razonadamente.

Hoy me referiré a la Ministra de Cultura, que en las últimas jornadas, aunque ha intentado evitar por todos los medios hacer comentarios o declaraciones, ha estado en el punto de mira de todo el mundo. Todos esperando su crítica a los internautas, su apoyo a Ramoncín y la SGAE, a Pilar Bardem y su calle, las subvenciones al cine...
Desconozco el currículo o méritos de esta señora o si éstos son suficientes para llegar tan alto, por tanto, no criticaré su nombramiento ni estoy pendiente de que abra la boca para crucificarla.

Cuando critico la gestión socialista de la cartera de la cultura siempre me obceco, así que lo haré de forma telegráfica, a ver si me explico con claridad y no me voy por las ramas.

La cultura en todas sus formas es inaccesible económicamente para el público en general. Por tanto, son los gobiernos los que deben invertir dinero para hacer accesible la cultura al pueblo y, de ese modo, el estado subvenciona las actividades culturales como museos, bibliotecas, etc. que perciben ayudas económicas para su mantenimiento y la continuidad de sus actividades.

Por otra parte, actividades artísticas como el cine, el teatro y la música perciben sus subvenciones para su realización de modo que en el teatro y la música la subvención repercute directamente en el precio de taquilla. Los que no lo creais, mirad el precio de una entrada en el Teatro Real de Madrid y comparad con la Scala de Milán. Otra cosa es quién sale en cartel y cuánto cobra por la actuación pero bueno, al fin y al cabo, a los que vamos al concierto la entrada nos sale más barata que es de lo que se trata.

En el caso del cine, la subvención se realiza directamente en la producción, es decir, el estado paga a una empresa privada para producir la película.

Creo que hasta aquí he sido bastante claro en el planteamiento, pero para dejar la cosa más clara y quede reflejado mi "style" literario, usaré una parábola.

Imaginad a Bertín Osborne y su fábrica de jamones. Llega el Gobierno y le pide que fabrique chorizos, pero Bertín, que sabe que el jamón le da más dinero, se niega a fabricar chorizos. El Gobierno insiste y le da dinero a cambio de fabricar chorizos. Bertín, gran empresario, cobra por anticipado y firma un contrato para fabricar chorizos en el que no se especifica nada sobre la calidad del producto, sólo por la fabricación. De este modo, sin nadie que le recrimine la calidad del producto y habiendo cobrado por adelantado, hace una mierda como un campano que no compra nadie. Los beneficios le dan igual porque al fin y al cabo, él ya ha ganado dinero con la firma del contrato.

Y ahora la explicación.
Subvencionar la producción cinematografica significa que el dinero de las subvenciones lo reciben empresas (Jamones Bertín) para producir películas (chorizos) cuya calidad no es examinada ni evaluada ya que como dijo el ministro de exteriores parafraseando un famoso anuncio: "el arte no tiene precio". Y siguiendo con la parábola, como si los chorizos que hiciera Bertín no pasaran ningún control de calidad.

El producto final, useasé, las películas producidas con nuestro dinero son una bazofia descomunal que no interesan a nadie y, siguiendo la choricera parábola, Bertín se hace rico por hacer una mierda como un campanar y los chorizos no se venden ni de regalo.

Si me quieren cortar la conexión a internet, que lo hagan. Si quieren controlar los contenidos de las páginas web, que lo controlen. Que las primeras medidas de la ministra hayan sido subvencionar un negocio al que pertenece, que lo haga. Que quieren galardonar a una película que no interese a nadie, que lo hagan. Que quieren seguir cobrando millones en subvenciones por hacer mierdas, que lo hagan.

A mí me da igual porque hoy brindo y me alegro mucho por la producción cinematográfica más rentable del año pasado, que NO FUE SUBVENCIONADA, que es idea de un CATÓLICO, que es de las producciones más reconocidas y que tiene mejor acogida a NIVEL MUNDIAL. Una producción tan buena que no le preocupa que sus capítulo se emitan por internet, que se descarguen por emule o que copien los discos mil veces porque los venden mil veces más. Y ganan dinero, y espero que ganen mucho más mientras la mierda de Camino y sus Goyas, que por falta de interés ya no se puede descargar gratis de internet, terminará siendo olvidada en las hemerotecas con sus creadores y admiradores viviendo de subvenciones.

¡¡POCOYÓ PRESIDENTE!!

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