30 mar. 2009

The Return of the tulliditos.

Hoy me he levantado atormentado por mis sobrinos, que han dormido todos juntos en casa. Es muy divertido estar con ellos pero con el cambio de hora, como los pollitos, pían en cuanto sale el sol y me he levantado picassiano... Vamos, un poema.

Todo el mundo sabe que soy bastante políticamente incorrecto, aunque creo que para serlo hay que ser tremendamente correcto y demostrar alguna "experiencia de campo".

Algunas de mis ideas son bastante bestias y normalmente son muy criticadas por los socia-listillos que me rodean. Una de mis teorías más controvertidas se resume en la obligada culpabilidad de la gente en sus problemas. Puede que factores externos ayuden a agravar su situación, pero siempre (en mayor o menor medida) somos culpables de lo que nos pase. Añado, para aquellos que contestarán que si al cruzar una calle en verde me atropellan y tal, que vivir es un costante riesgo de muerte.

Cada profesión padece sus plagas. La agricultura del cítrico, la mosca blanca; las grúas, las nevadas; los dietistas, la operación bikini; las esteticienes, el verano; los médicos, la gripe; los veterinarios, el moquillo. De la plaga de hijos de puta que padecemos últimamente, desgraciadamente, no se puede huir porque no son identificables a primera vista.

Comerciales y técnicos informáticos huyen despavoridos de viejunos y tullidos (da igual la discapacidad. En mi caso, que me uno a ambos oficios, sufro doblemente. Mi moral me impide salir huyendo y me obliga a dar ayuda al necesitado, pero hay días que el trabajo parece la piscina de Siloé. Bien sabe todo el mundo de mi predisposición para ayudar, pero mi trabajo parecia el sábado la estación de tren de Lourdes y me molesta que me tomen el pelo.

Cliente sordo con muchos problemas (informáticos):
- Hola, no sé desactivar estas funciones del ordenador (traducción de lengua de signos).
Cukecito amable que atiende en lengua de signos:
- Hola, déjeme ver el ordenador.
Cscmp(i):
- Aquí tiene, no realiza estas funciones y no sé qué hacer.
Caqaelds:
- Muy bien, solucionado -contesto mientras pienso que ese ordenador no está comprado en mi tienda y no tiene ningún problema, él no sabe usarlo pero le ayudaré porque es algo fácil de solucionar-.

Cscmp(i), unas horas después:
- Hola, vuelvo a tener el mismo problema.
Caqaelds pensando que la gente tiene mucha cara dura:
- Pues tiene la misma solución, así que mire y aprenda -contesto mientras pienso, tú eres sordo, no tonto así que te estás pasando-.

Corre el rumor de que en la Asociadión de Sordos de Madrid circula una foto mía indicando que arreglo ordenadores gratis a los sordos.

Viejuno con acento alemán protagonista de anteriores ediciones:
- Hola, venía a por el monitor.
Cukecito con pocas ganas de tonterías:
- ¿Por cuál se ha decidido?
Vcaapdae:
- Por uno con a, b y c.
Ccpgdt:
- Como ya le comenté tiene que elegir entre a+b ó a+c.
Vcaapdae:
- ¿Y no tiene más modelos?
Ccpgdt:
- Voy al almacén y le voy a dar la lista de monitores a su disposición.
Vcaapdae:
- ¿Y no tiene más modelos?
Ccpgdt:
- No.

Y la entrevista se alargó durante veinte minutos con una única contestación por mi parte: Elija entre esos modelos.

Cliente con un problema motriz en el tren inferior ayudado por muletas:
- Hola, quería un portátil.
Cukecito amante de los tulliditos:
- Déjeme que le haga unas preguntas para poder aconsejarle.
Ccupmeetiapm:
- No, no, mire yo quería... (veinte minutos de conversación inútil).
Cadlt:
- Pues mire... termino explicando todas las máquinas con el consiguiente movimiento entre los expositores y otros quince minutos.
Ccupmeetiapm:
- Disculpe, estoy muy cansado de estar de pie, no podemos ir a una oficina para sentarnos para decidir.
Cadlt:
- Pues no,-lo que me faltaba, darte comodidades para que te pases la tarde hablando conmigo porque te aburres- he intentado atenderle lo más rápido posible. Si quiere, hay una cafetería aquí al lado.

Cliente ciego muy buen usuario del ordenador:
- Hola, ¿se acuerda del problema que me solucionó hace un mes?
Cukecito con muy buena memoria a punto de perder la paciencia:
- Pues sí, me acuerdo.
Ccmbudo:
- Es que ahora tengo este otro.
Ccmbmapdplp:
- El problema es del banco que le mandan la documentación en un modo inaccesible para Vd.
Ccmbudo:
- ¿Y qué hago?
Ccmbmapdplp:
- Hablar con el banco para que le manden la documentación de otro modo.
Ccmbudo:
- Es que no me quieren ayudar.
Ccmbmapdplp:
- Pues póngales una reclamación.
Ccmbudo:
- ¿Y no puede darme una solución?
Ccmbmapdplp:
- Ésta (describo una solución con un coste alto) pero el problema es del banco.
Ccmbudo:
- ¿Y no me puede dar una solución?
Ccmbmapdplp:
- A ver, Vd. es ciego. No es sordo ni tonto. La solución que le puedo vender es ésta y cuesta tanto. Ni el ordenador ni sus componentes fallan. Hable con el banco que es el culpable de esta situación.
Ccmbudo:
- ¿Y no me puede dar una solución?

No sabía que la ceguera estuviera asociada a otros trastornos... Pero tampoco entiendo lo de reclamar al que no genera los problemas. Está claro que si no ayudas y pones problemas desde el principio la gente no te molesta. Si yo tengo un problema con el metro, no le reclamo al autobusero, aunque los dos me cobren con el metrobús...

Y para rizar el rizo de la tarde.

Cliente con un déficit cognitivo:
- Hola, tengo este problema pero no me entero demasiado bien, me lo puede explicar.
Cukecito enternecido por la sinceridad del cliente:
- Hola, mire su problema es éste y se soluciona así. Ahora cogeré y se lo daré por escrito para que no se le olvide.
Ccudc:
- Ah, vale, gracias.
Ceplsdc:
- Aquí tiene, vamos a repasarlo.

Dos horas después, al teléfono.
Pariente del Ccudc:
- Hola, ha estado con Vd. un joven con este problema.
Cukecito extrañado:
- Sí, ¿algo va mal?
Pariente del Ccudc:
- No, todo muy bien pero yo tengo otro problema (descripción del problema) ¿Me puede ayudar?
Ce y molesto:
- No doy asistencia telefónica, venga en persona y le atenderé.
Pariente del Ccudc:
- Es que no puedo.
Ceym:
- Le repito que no doy asistencia telefónica. Venga en persona y le atenderé.

¿Podéis creer que repetí la misma contestación cinco veces?

2 comentarios:

tenor dijo...

escribe un libro al igual que la crisis ninja, los tullidos hacen explotar tu misericordia, es lo que tiene, los que no sabemos decir que no y ayudamos, la gente se cree que somos tontos un día de estos vamos a dar el "campanazo"
Buena semana, a ver si quedamos para lo de la fiesta del metro y no de poyasos.

Cuke dijo...

¿Crisis tullida? Ay, madre mía... lo que me faltaba por ver.