12 mar. 2009

Mi ventana.

La luz de la luna llena mi habitación. No es poesía, es verdad. Mi ventana da al este y un edificio más bajo me deja ver un extraño horizonte.

Al amanecer la habitación se llena de una luz anaranjada muy bonita y ahora, por la noche entra luz de luna.

La misma luna bajo la que cantaba el príncipe Calaf pidiendo que nadie duerma. Puede que yo pida lo mismo y que cada noche me acueste pensando en una victoria al alba.

Hace más de 25 años que cada mañana me levanto igual y grito desde lo más profundo de mis pulmones, ¿qué está pasando?

¿Seré tonto? ¿De verdad me importan tanto las cosas? Y recuerdo mis propias palabras: aquí estaré esperando (os recomiendo escuchar todas las versiones del coreano Sungha Jung).

1 comentario:

Loft dijo...

hoy hace 25 años que falta tu abuelo Fernando ¿ te refieres a eso?