19 mar. 2009

Desfaciendo entuertos.

Pues después de la semana del gambitero me he dedicado a dejar pasar los días. Claaaaaro, algún listo pensará que eso es hacer el vago, que pierdo el tiempo y bla, bla, bla. Como dice mi amiga Pipin: es duro ser uno mismo, pero alguien tiene que serlo. Por otra parte, dados mis superpoderes (algunos descritos en el anterior post) aunque yo no los pidiera, todo poder conlleva una obligación.

Como Alonso Quijano, me hice la lista de actividades para ser nombrado caballero en la semana. Y por empezar por algún sitio, empecé por casa: la lavadora, la televisión, el coche y los ordenadores.

Vivir en mi casa es como pasear por prado cántabro, nunca sabes dónde ni cómo pisar y, al final, siempre terminas pisando una mierda de vaca. Como ya sabéis, convivo con mis progenitores, el A y el B, cada uno con sus cositas.

Las lavadoras y lavaplatos son los elementos que han causado más situaciones interesantes en mi vida. Mi progenitor B se afana en estropearlos mientras mi progenitor A se afana en arreglarlos. Esto genera un conflicto que termina con John the Spaniard (uséase yo, Juan Español) arreglando a escondidas los electrodomésticos para que no haya conflicto.

Esconder algo que se ha roto es relativamente fácil. Esconder una lavadora no tanto.

Ruido de arrastrar un mueble de 50 kilos, herramientas y agua que salpica.
Pom, pom. -¿Qué haces?- pregunta mi progenitor (A o B, da igual).
- No, no, nada- contesto tímidamente yo mientras, en posición de decúbito prono y aguantando el peso de la lavadora para que no me aplaste los dedos, intento cerrar el paso del agua-.
- Es que quiero coger X+Y (dos artículos que no le hacen ni puñetera falta en ese mismo momento).
- Pues es que ahora mismo no puedo abrir la puerta - mientras tumbado en el suelo, ahora en posición de decúbito supino, levanto la lavadora para colocarla en una posición más cómoda para desmontarla-.
- ¿No estarás con la lavadora? - pregunta sagazmente mi progenitor-.
- No, no, es que se me han caído 5 firulillos y un taposcio debajo del fregadero - miento con agilidad-.

La tecnología es algo que a mis padres les ha cogido con pocas ganas. Lo que les gusta lo aprenden en dos segundos, lo que no les gusta puedes explicarlo con Power Point que, cual poetas simbolistas, se la trae floja. De ahí los tres siguientes puntos de mi lista (tv, coche y pc).
La llegada de la TV digital ha desembocado en casa en el visionado constante de teleseries de asesinatos y de TeleHuevo. El motivo es el siguiente: tenemos un nuevo mando a distancia.
El coche es otro mundo. Cuando aprendieron a conducir mis progenitores, el Sr. Ford aún no tenía hijos y un vehículo con tantos botones es un invento del demonio así que las visitas a los mecánicos locos las hago yo. Lógicamente, del mantenimiento de los ordenadores de casa me encargo yo (este video es muy bueno y la llamada del padre a las 3 de la mañana es verídica, lo aseguro).

Hablando de ordenadores,
cantaba Marlo aquello de que hijo de puta hay que decirlo más. No señores, el problema es que cada día hay más hijos de puta. Efectivamente parece que hay un curso a distancia de hijos de puta. Y yo añadiría la especialidad de Cliente Reclamante.

Viejuno decrépito con acento alemán:
- Hola, quería un monitor como este que me compré hace tres años.
Cukecito amable con los viejunos:
- Hola. Lo siento pero ya no se fabrican.
Vdcaa:
- Pues enséñeme lo que tengan.
Caclv:
- Bla, bla, bla. Megaflinches. Bla, bla, bla... y 18 calisoides.
Vdcaa:
- ¿Y no tienen nada como el mío?
Caclv:
- Como ya le he dicho, NO.
Vdcaa:
- ¿Y más pequeño?
Caclv:
- Como ya le he dicho, NO.
Vdcaa:
- ¿Y cuál es el mejor?
Caclv:
- El más caro.
Vdcaa:
- ¿Y más barato?
Caclv:
- El más barato.
Vdcaa:
- ¿Y más caro?
Caclv:
- El más caro.
Vdcaa:
- ¿Y cuál es el mejor?
Y este clímax se alargó durante 20 minutos.
Vdcaa:
- Pues no me da Vd. ninguna solución y voy a poner una reclamación.
Caclv:
- Primera planta. Gracias.

Clienta doble de las escenas peligrosas de María Antonia Iglesias:
- Quiero un fax.
Cukecito cansado tras lidiar con el viejuno decrépito con acento alemán:
- ¿Y cómo lo quiere?
CddlepdMAI:
- Pues uno que dure mucho que el anterior se ha roto muy pronto.
Cctlcevdcaa:
- Le recomiendo este.
CddlepdMAI:
- Ese no me gusta que es de marca que no me gusta.
Cctlcevdcaa:
- Pues entonces elija el que quiera porque son todos iguales.
CddlepdMAI:
- Pero ayúdeme.
Cctlcevdcaa:
- Le recomiendo este.
CddlepdMAI:
- Pues no me gusta el color.
Cctlcevdcaa:
- Si tiene alguna pregunta técnica más, estaré ahí mismo. Gracias.- Giro y me encaro con...
Señor mayor educado y amable:
- Hola, quería un fax.
Cukecito pensando que ha sido absorvido por un vórtice maligno:
- Jeje, ¡qué bien! ¿Cómo lo quiere?
Smeya:
- Pues que no supere los 45 centímetros de ancho.
Cpqhsapuvm:
- Espere que voy por el metro...
Y durante 20 minutos estuve midiendo faxes.

Desde aquí quiero hacer un llamamiento a todas las personas de bien: Por favor, dejad que los comerciales hagamos nuestro trabajo.

Y la semana termina con fiesta mayor y todos mis amigotes en el medio levante español.

Me gustaría añadir que quiero ver algunas películas en cartel como "Benjamin Button" (sin piratear y en un cine).

2 comentarios:

Loft dijo...

En la playa hay otra lavadora esperándote.... y hasta ahí puedo leer

Cuke dijo...

Puedo hacer una gira por España arreglando lavadoras y me forro...