15 nov. 2008

Por estas fechas.

Antaño dedicaba mis tardes al diseño y montaje de un enorme belén de 25 metros cuadrados (¡casi un piso!). Hoy me he acordado y he añorado aquellas jornadas interminables de corcho, escayola y pintura.

Por la abolición de los motores y automatismos en los belenes.

A mis belenistas amigos.

1 comentario:

tenor dijo...

si se nostalgian, un poco bastante aunque espero que no mis gruñidos de perro.
Mugre en el taller