8 oct. 2008

Un domingo divertido.

Este fin de semana laborable me ha deparado muchas sorpresas.
La primera es haber quedado con dos amigas de manera improvisada y haberme divertido con un plan alternativo: salir por Malasaña vestido con traje y corbata.
La segunda ha sido uno de los domingos más divertidos de la historia gracias a una serie de Historias Increíbles.

La primera comienza con el día de la bicicleta, que corta al tráfico de vehículos a motor las calles de Madrid desde las 9 de la mañana el tráfico. Calles imposibles de cruzar porque, como todo el mundo sabe, las señales de tráfico no afectan a las bicicletas y no paran en los pasos de peatones. Así comenzamos nuestra jornada laboral mis compañeros y yo, intentando cruzar el Paseo de la Castellana. Cansado de esperar en el semáforo, una vez se pone en verde me decido a pasar con fuerza a través de la riada de ciclistas, uno de los cuales choca contra mí y se cae de la bici. Me increpa, a lo que le contesto que el atropellado soy yo y que podría denunciarle por saltarse un semáforo en rojo. Se acerca un policía municipal que me pregunta y le contesto que he atropellado al ciclista, el cual no muy convencido y muy dolido en su orgullo, recoge su bicicleta y continúa la marcha bajo un chaparrón de carcajadas y comentarios denigrantes (uno de mis compañeros le recomendó ponerse ruedines y follarse un gato a gritos).

La segunda es una divertida escena que se produce ante un tumulto de clientes solicitando ayuda, uno de los cuales, para ahorrarse la espera se adelanta a los demás.
- ¿Tienen alargadores?- chilla el maleducado sin darse cuenta del error que está cometiendo.
- ¿De qué? - contesta rápidamente mi compañero sin mirarle al tiempo que levanto la mirada y se me escapa una carcajada, que contagia a los demás clientes.
- ¿De qué va a ser? - balbucea lleno de ira el cliente, intentando amedrentarnos.
Sin dejar de atender a los demás clientes contestamos a coro, como si fuera el "Un, dos, tres", enumerando los diversos dispositivos alargadores de los que disponemos a gran velocidad.
- De USB.
- De Firewire.
- De Jack de sonido de 3,5.
- De audio compuesto.
- De paralelo.
- De serie DB9.
- De red cruzado.
- De red.
- De S-video.
- De VGA.
- De DVI.
Abrumado por los comentarios de los demás clientes que cada vez son más fuertes, el cliente completa su cometario:
- De corriente.
- Ah, no de eso no tenemos, pregunte en ferretería y electricidad.

Por último llega un viejuno con un perrito, con un bonito collar de brillantes, en brazos y pregunta por un ordenador portátil. La entrevista no fue larga, se terminó en cuanto mi compañero empezó a reírse al oir la sintonía de los gatitos.

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