17 jul. 2008


Anem a la platja.

El periodo estival me depara cada año un par de desplazamientos forzados a mi tierra. Es una especie de rally de resistencia de 800-1600 km. en 24/36 horas.

Como no podía ser de otro modo, me ha llovido, granizado, sol en el horizonte que no te deja ver nada, camiones a cascoporro y sherpas hablando por el móvil a 180 Km/hora (Sherpa: dícese del conductor que no puede evitar pegarse a tu parachoques trasero y siempre viaja por el carril izquierdo en grupos alineados). Aunque en esta ocasión no me puedo quejar mucho porque he realizado el desplazamiento en el coche fantástico de mi padre.

Viajar en el coche de mis progenitores me ha evitado la cartoniana pérdida de pelo provacada por el estrés del constante presentimiento de que el coche pequeño en cualquier momento se va a desmontar. Además ha sido más entretenido al poder probar todos los botoncitos, desde el manos libres al cargador de cd's. Aprovechando este adelanto tecnológico he viajado con un remix de música para viejunas (Rocío Jurado, Raphael, Mocedades y José Luis Perales) y otro de Simon & Garfunkel. De anteriores ediciones del viaje llevaba un disco de Chunda a Tope a juego con las pegatinas de Puzzle, Chocolate y ACTV.

Del viaje traigo:
1. Una conversación entre una vecina, mi hermano y yo en valenciano. Sorpresa por haber dicho cuatro o cinco palabras seguidas. Nunca hemos estudiado valenciano, en casa somos castellano-parlantes y nunca lo usaremos de forma natural pero veo que podríamos. Ahora mismo no entiendo el problema idiomático provincial.
2. La explicación de la epidural por la pícara valenciana: se pone una inyección entre las espinales y no te enteras de nada.
3. Un consejo, NO COMER ALCACHOFAS ANTES DE VIAJAR.
4. Redescubrir a Perales.

2 comentarios:

Loft dijo...

¿ y sobrinodos no merece salir en tu comentario ?

¿ qué me dices de su innata condición de futbolista ?

Patch dijo...

No me digas que encima de conducir vas haciéndote autofotos. Hace falta ser macarra.