16 ene. 2008

Arrepentimientos:
Es curioso como la vida contesta a tus preguntas.
Andaba quejándome por los años que pasan y los kilos que pesan, porque no pesan los años, pesan los kilos.
Andaba proponiéndome planes deportivos y dietas milagrosas.
Andaba estresado por el trabajo y los estudios.
Y hoy me cuentan que la hija de una amiga está enferma.
Los niños no deberían enfermar nunca ni yo quejarme de lo bien que me van las cosas.
Ojalá la vida fuera diferente, ojalá pudiera darte la vida que esa maldita enfermedad te está quitando.
Aunque sea nuestro secreto, espero que muy pronto vuelvas a casa con tus hermanos a saltar en los sillones (hay cosas que la gente mayor no es capaz de comprender).

Así que optaré por no dejar de sonreir. Como todos bien sabeis, podría ser peor... podría llover.

PD. Premio para Ada por su respuesta a la anterior entrada. Cosas que pasan: el tren, el cartero en bici y el autobús de la Zamorana.

3 comentarios:

Patch dijo...

Lo siento por la hija de tu amiga.

Deja de estresarte por cosas que también pasan: los años, los kilos y los trabajos de cienes de páginas (a no ser que te quieras dedicar al periodismo de forma profesional).

Y da gracias de que hoy no llueva porque he tenido y cundiría el pánico en mi patchcueva.

Cuke Zapater dijo...

En caso de dedicarme al piriodismo en formato professional las cienes de páginas, ¿en que se transforman? ¿Se pueden hacer pajaritas como SuperLópez?

Patch dijo...

En mi caso se transforman en guita, pero si te publican en periódicos de verdad pueden acabar transformadas en cucuruchos para las pipas o para envolver el fish and chips.