25 dic. 2007

Momentos de un 24 de diciembre:

Pillando a mi sobrino en pleno acto creativo:
- No, no, no pintes eso.
- Moy a cololealo.

Interrumpiendo constantemente a un compañero que se empeña en contarme un monólogo, lo cual no me hace ninguna gracia:
- Por si no te das cuenta, te interrumpo porque no quiero oirlo.
- Ya lo sé pero te lo voy a contar, que me hace mucha gracia.

Durante una dura jornada de trabajo, dos compañeros:
- Espera que se vaya el jefe y echamos una al Guitar Hero.
- Pues se está marchando.

Tras comernos mi hermano y yo la ración de cuatro en una copiosa cena:
- El camello es igual que el dromedario pero con dos jorobas.
- Y cunde más.

Tras beberse una botella de champagne:
- ¡Qué bueno esto del champagne! Al contrario que el cava no me da ardor de estómago.
- Nene, dile lo que te ha costado la botella, verás como le sienta mal.

3 comentarios:

Loft dijo...

¿ pero no nos íbamos a cenar un camello como plato fuerte ?

Cuke Zapater dijo...

No, no, eso era el aperitivo.

Ada sin H dijo...

¡¡Uy!!! ¡¡¡¡Qué bonitas y entrañables son estas fechas!!!! =D

Abrazotes.